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5 de las peores peleas de gatas de Hollywood

Uno podría pensar que los pleitos, riñas y mentadas de madre están reservadas para un mercado o un programa de la señorita Laura, pero nada podría estar más lejos de la realidad, ya que también en Hollywood han habido ocasiones en las que estrellas putrimillonarias sacan a la verdulera que llevan dentro y se pelean públicamente con otro de sus colegas sin importarles que el mundo los observa, estas son sólo 5 de las peores peleas de gatas que han habido entre famosos.

5. Hilary Duff vs Lindsay Lohan

Hace muchos años (en el año 2002 para ser exactos), cuando Hilary Duff todavía obedecía órdenes del general Mickey Mouse y Lindsay Lohan todavía no lucía como la hermana mayor de Donatella Versace, estas dos estuvieron como perros y gatos peleándose por el amor del entonces famoso Aaron Carter, hermano de Nick Carter de los Backstreet Boys. En pocas palabras, lo que sucedió fue que Aaron era novio de Hilary cuando por equis razón decidió serle infiel con LiLo, para luego arrepentirse y volver a los brazos de Duff. Debido a esto, Hilary y Lindsay se odiaban tanto como Adele odia las ensaladas, se dijeron de todo por medio de los tabloides e incluso se dice que la canción Haters de Duff estaba dedicada a Lindsay. Todo esto resulta muy gracioso si vemos cómo luce el motivo del pleito actualmente:

Pero eso no es nada comparado a como luce Lindsay actualmente:

Esto me hace sospechar que secretamente Hilary es una bruja voodoo muy poderosa y todo aquel que se meta con ella tendrá como destino terminar luciendo como zombie salido de The Walking Dead.

4. Jon Hamm vs Kim Kardashian

Este pleito es bastante reciente, pero es lo suficientemente interesante para ponerlo en esta lista. Todo empezó cuando Jon Hamm (protagonista de Mad Men) se convirtió en el héroe que todos estábamos esperando cuando dijo en una entrevista que la cultura gringa celebraba la estupidez y que para gente como Kim Kardashian o Paris Hilton ser un completo idiota era algo muy valioso. Por supuesto que para no estar de acuerdo con la declaración es necesario apellidarse Kardashian, así que Kim se ofendió y de paso vió la oportunidad de hacerse publicidad con el asunto y le contestó que respetaba su opinión, pero que ella definitivamente no era estúpida, puesto que era parte de un exitoso programa de televisión, además de ser productora, escritora y diseñadora. Quiero pensar que para Kim ser productora significa dejar que la grabaran mientras Ray J se la metía por todos los orificios y la orinaba encima, ser escritora es escribir tweets sobre cuál es su bebida favorita de Starbucks y ser diseñadora es ponerle calcomanías a su BlackBerry.

Poco tiempo después, Jon declaró que no era un ataque contra Kim específicamente, sino una crítica a la sociedad norteamericana, cosa que no le gustó a Kim porque ya no va a poder seguir dando entrevistas sobre el tema, lo que significa menos chance para promover las mierdas que vende.

3. Kanye West vs Taylor Swift

Creo que todos recordamos haber visto o por lo menos habernos enterado del incidente que pasó entre el ego personificado,  mejor conocido como Kanye West y la princesa pura, inocente y virginal, Taylor Swift. Pero por si alguien no recuerda, lo que pasó fue que durante la entrega de los premios MTV en 2009, Taylor Swift, quien constantemente tiene los ojos como si acabara de oler uno muy apestoso, ganó el premio a mejor video femenino, fue entonces cuando Kanye perdió el control, subió al escenario, le arrebató el micrófono y dijo que Beyoncé tenía uno de los mejores videos de todos los tiempos (Single Ladies), ante esto Taylor no supo qué hacer y sólo que se quedó parada casi sin moverse (imagínense a Britney en un concierto). Luego de esto, parecía que todo terminaría ahí, pero en la entrega de premios del año siguiente, Taylor salió a cantar You’re Still an Innocent en la que básicamente llamó a Kanye inmaduro por haber tratado así a una pobre e indefensa cantante cuyas letras son tan ñoñas que parecen sacadas del ano de Barney. Posteriormente, Kanye declaró que no le había gustado mucho el gesto y que no le quedaba más que ser el villano en todo esto.

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6 ridículas adicciones de las celebridades

Si en esta lista hablara de drogas como la marihuana o la cocaína, no me alcanzaría el tiempo para enlistar a todos los famosos que le entran a eso, en cambio, vamos a enfocarnos a las obsesiones legales, pero ridículas de varias estrellas de Hollywood. Estas son las primeras 6 que se me ocurrieron:

Megan Fox

¿A qué es adicta?

Al botox y a las cirugías plásticas. Como podrán apreciar en la foto, Megan está luchando a muerte contra sus músculos faciales para que se muevan. Es más, no me sorprendería que si la foto fuera de cuerpo entero, nos daríamos cuenta que soltó esfínteres y manchó su ropa de pipí a la Fergie. Aquí hay una foto para que vean cómo lucía antes de que cara estuviera más congelada que el iceberg que hundió al Titanic:

¿Cuándo empezó todo?

Probablemente poco después de que se hiciera famosa gracias al bodrio de Transformers. Cosa curiosa, porque actualmente Optimus Prime se ve más natural que el rostro de Megan.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

A tomar clases de actuación. Es doloroso verla en escena tratando de recordar sus líneas, por eso en varias de sus películas las únicas indicaciones que recibe del director son: saca las chichis, para las nalgas y cierra la boca.

Mariah Carey

¿A qué es adicta?

A coleccionar mercancía de una de las gatas más reconocidas a nivel mundial (no, no estoy hablando de una Kardashian), me refiero a Hello Kitty.

¿Cuándo empezó todo?

Ese dato es como la sexualidad de Tom Cruise, es decir, es un misterio, pero supongo que cuando era una pequeña niña obesa, algún compañero de escuela le regaló un peluche de Hello Kitty con tal de que dejara de robarse su almuerzo y boom!, nació una obsesión.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

A comprar ropa de su talla. Mooriah es conocida por tratar de compactar su cuerpo lo más posible para entrar en ropa 2 tallas más chica de la que debería usar, al grado que ver una galería de fotos suyas en alfombras rojas es como ver un catálogo de embutidos.

Jennifer Lopez

¿A qué es adicta?

A aceptar papeles en películas tan insufribles y horrendas como el rostro de su ex marido Marc Anthony.

¿Cuándo empezó todo?

A lo largo de su carrera como “actriz” sólo ha tenido 3 películas que valieron la pena (Selena, Antz y Out of Sight) y todas fueron antes del año 2000, así que yo diría que más o menos por esa fecha. O sea, que durante más de doce años JLo se ha dedicado a hacer mierda tras mierda, o sea que su carrera debería de llamarse la diarrea.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

A leer los guiones que le presentan antes de aceptar los papeles. Al parecer, JLo es tan alérgica a leer como Ke$ha es alérgica a bañarse. Y ya que estamos en el tema…

Ke$ha

¿A qué es adicta?

Al glitter o brillitos y esas mamadas. En serio, se lo pone en los ojos, lo anda en las manos, se le queda en la ropa. Es más, no me sorprendería que cuando esta tipa abre las piernas ha de ser como la reunión de la familia Cullen ahí adentro.

¿Cuándo empezó todo?

No creo que tal cosa esté documentada, pero quiero suponer que, si tomamos en cuenta que Keshit apesta tanto que Pepe Le Pew quiere pedir su mano en matrimonio, en algún momento se le ocurrió la brillante (ja!) idea de disimular su olor revolcándose en glitter.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

Es bastante obvio, pero debería ser adicta a la higiene personal. Seguramente la última vez que Ke$ha tocó una botella de shampoo, la confundió con una de Jack Daniels (y se la bebió de todos modos).

Madonna

¿A qué es adicta?

A todos los que pensaron que dijeron que a las cirugías, tienen razón, Madge tardaría más de 100 años en biodegradarse, pero vamos a enfocarnos en otra cosa. Últimamente la adicción de Madge es a los hombres más jóvenes que ella, aunque claro, si tomamos en cuenta que su primer vecino fue Pedro Picapiedra, encontrar a alguien más joven que ella no es nada difícil.

¿Cuándo empezó todo?

Después de que se divorcio de Guy Ritchie, Madonna se vio obligada a encontrar algo que la inyectara de juventud y qué mejor que el pene del brasileño Jesús Luz de 22 años para inyectársela. Luego de que se aburriera de él, Madge decidió buscar a alguien mucho más maduro y fue a dar a los brazos de Brahim Zaibat, de 25 años. A este paso, quiero suponer que su siguiente víctima será Jaden Smith.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

A usar ropa de manga larga y guantes a donde quiera que vaya, déjenme recordarles cómo lucen sus brazos:

Britney Spears

¿A qué es adicta?

Pongámoslo de esta manera: un ser humano normal es 75% agua, pero en el caso de Britney Spears, sería más bien 70% frapuccino y 5% Pepsi. Brit Brit ha tenido entre más tiempo entre sus manos vasos provenientes de Starbucks que hijos provenientes de su vientre, así que si esa empresa se fuera a la quiebra, ella saldría a la calle a atacar a quien se le pusiera enfrente con una sombrilla verde, hasta que alguien le disparara un tranquilizante o la calmara con una cubeta de pollo de KFC.

¿Cuándo empezó todo?

Starbucks empezó operaciones en 1971 y Brit Brit nació en 1981, así que apostaría mi vida a que el principal alimento que recibió a través del cordón umbilical fueron frapuccinos. Pero esa no es la única adicción de Britney, los otros dos miembros de su santísima trinidad serían Ronald McDonald y Chester Cheetos.

¿A qué DEBERÍA ser adicta?

A las clases de baile. En su época de oro, Britney podía bailar como los grandes, pero si vemos presentaciones recientes, hasta parece que se está viendo un documental sobre los perezosos. En serio, sus movimientos son tan lentos y torpes que hacen ver a Manuel Uribe como el Correcaminos.

Ok, ahora es su turno de decirme en los comentarios a quién incluirían en la lista. Nos vemos en el próximo post.

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